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domingo, 22 de septiembre de 2013

CARRERA: Gran Premio de Singapur 2013


DE OTRA GALAXIA


Singapur es uno de los mejores escenarios para la Fórmula 1. En una ciudad futurista, bajo la noche y los focos, el deporte se sumerge en un ambiente psicodélico, un paraíso para los fotógrafos y una delicia para aficionados y vips. Para los pilotos, la realidad es bien distinta. Sin tiempo para fijarse en los exteriores, ellos se limitan al trazado, y ése es uno de los más complicados, revirados y difíciles de todo el Mundial. Sin embargo, durante todo el fin de semana, un piloto ha hecho que desde fuera pareciera lo más sencillo del mundo.

Y es que si juntamos viernes, sábado y domingo, es muy difícil que encontremos una exhibición mayor de superioridad en los últimos años. Sebastian Vettel dominó las dos últimas sesiones de libres, marcó la pole renunciando a un último intento, y ha corrido como con un coche de otra categoría en este domingo. Los números hablan por sí sólos, y en esta ocasión son la mayor prueba. Al final de la vuelta 30, se marchó el Safety Car. Tras cruzar la meta como ganador, Vettel (que hizo 1 parada en la vuelta 44 mientras el segundo, Alonso, no pisó más los boxes) estaba 32.6 segundos por delante del siguiente. Igualmente, en las 6 vueltas posteriores a la presencia de Bernd Mayländer, le metió 12 segundos al Mercedes de Nico Rosberg. 2 segundos por vuelta. Ésa era la abrumadora ventaja que tenían Seb y el RB9 en Singapur.

Pero dejémonos de frías cifras y hablemos del desarrollo de la carrera, porque tuvo su miga. Vettel estaba en la pole tras el riesgo de ayer en la Q3, con Rosberg, Grosjean y Webber detrás de él. La salida parecía pan comido: zona limpia, con Nico sobre las virutas de goma y una recta muy corta, muy mal habría que hacerlo para no salir primero. Y, en efecto, todo salió mal para Seb en esa arrancada. Por primera vez en muchas carreras, Vettel patinó las ruedas y Rosberg se echó encima. El interior favorecía al Mercedes, así que todo se decidiría en quién frenaba más tarde.

Seb frenó en el último metro disponible, mientras que Nico, que si tenía alguna remota opción de ganar la carrera tendría que ganar la posición en la salida, usó su pie izquierdo dos metros más tarde. Eso, unido a que frenó sobre las canicas de goma, le condenó. No se ganan tres títulos por casualidad, y Seb Vettel ha demostrado una progresión exponencial en su desempeño en carrera en los últimos años. Mientras que en 2010 todo era velocidad pura, con poles y exhibiciones en clasificación, en 2011 vimos cómo a su endiablada velocidad los sábados poco a poco le iba añadiendo detalles en las carreras en las que no lo tenía todo consigo. No habría hecho 3 adelantamientos en la vuelta de salida de boxes de España 2011 el año anterior, ni aquella pasada a Alonso en Monza. Para 2012, sin la ventaja del difusor soplado, Vettel tuvo que usar todas sus armas en carrera en la gran mayoría de temporada en la que su coche no fue el mejor: adelantamientos oportunos como a Rosberg en la primera vuelta de Australia, la remontada de Bélgica, Abu Dabi o Brasil, la gestión de gomas casi perfecta de China...

Por ello, en Singapur 2013, tras la pasada crucial a Fernando en Baréin, todos intuímos que Vettel se sacaría de la chistera algo similar cuando Rosberg se estaba yendo largo. En vez de soltar los frenos antes y jugársela a un arriesgado exterior en una curva lenta como la 1, echó anclas, dejó que Nico fuese recto y giró a la izquierda tan pronto como su alerón delantero tuviera espacio. Rosberg lo mantuvo a la perfección y apenas perdió tiempo, pero Seb ya iba como un avión por su izquierda, con una tracción mucho más limpia y con la curva 3 favoreciendo al líder del mundial. La suerte de la carrera ya estaba echada.


Y estaba ya echada por mucho que Alonso hiciese una salida antológica. No es la primera no la segunda ni la tercera salida en la que Fernando se la juega todo al cara o cruz y vuelve a salirle cara. En este caso, en una de sus maniobras favoritas, vio el hueco por el exterior y frenó en la zona limpia, 10 metros más tarde de lo que el resto pudiera hacerlo. Alonso vio el caramelo y se lanzó a él con su valentía innata. Por increíble que pudiera parecer, Fer estaba tercero.

La carrera no tuvo más historia hasta que Daniel Ricciardo chocó contra el muro de la entrada del túnel, en la curva 18. A esta pared habría que llamarla "muro de los safety cars", al estilo de Montréal, pues muchas de las visitas que hace el Mercedes al circuito de Singapur son por accidentes en este lugar. Fue en la vuelta 24, cuando casi todos (salvo honrosas excepciones como di Resta) ya habían parado y elegido los neumáticos medios, menos Romain Grosjean, que repitió súperblandos. Cómo no, se desplegó el Safet Car, y Seb vio reducida a la mínima expresión su ventaja de más de 10 segundos, pero era la batalla estratégica la más importante en estos momentos.

Con la primera parada bastante reciente, la opción por defecto era no parar de nuevo. Sin embargo, tres hechos se conjuntaron: el primero, que unos medios nuevos bien podrían aguantar hasta el final de carrera si fuera necesario; en el peor de los casos, tendrían que hacer las mismas paradas que los demás sin excesiva pérdida; el segundo, que los dos Marussia habían sido doblados y por tanto se perdería un montón de tiempo mientras Charlie Whiting les dejaba recuperar la vuelta perdida, lo cual favorecía que los que parasen ahora llegasen al final; y el tercero, que podría ser perfectamente el primer Safety Car de varios. Ello haría que si volvía a salir otro, el dejarse los deberes de parar para más adelante saldría carísimo, por no hablar de que se podría llegar al límite de las 2 horas y que los medios tuviesen que soportar alguna vuelta menos. Por todo ello, no estaba tan claro que todos los pilotos pasasen de largo el pit lane.

Fernando Alonso fue el primero que paró. Ser tercero, a pesar de los pesares, no le valía casi de nada al español. Tras él, Massa, los Lotus, los McLaren y los Sauber entre otros. Es decir, Red Bull y Mercedes fueron los únicos punteros que se mantuvieron fuera. Ello les obligaba a abrir un hueco sideral en las vueltas iniciales para luego tener que recuperar menos con las gomas más frescas. Pero, obviamente, los que habían parado bajo Safety Car acababan de poner ruedas nuevas (aunque el largo período de SC invalidó parte de esa ventaja). Por eso, Vettel tendría que trabajar de lo lindo para abrir un hueco de 28 segundos en las siguientes 20 vueltas con unas ruedas usadas.


Y desde el momento en que Mayländer apagó las luces, Sebastian Vettel desplegó una velocidad a la altura de los mejores momentos de la década. No fue una exhibición con un coche inferior como Alonso en Malasia 2012, o una paliza bajo la lluvia como la de Hamilton en Silverstone 2008. Fue la conjunción entre un piloto en un estado de forma descomunal y un coche sideral. El resultado: dos segundos por vuelta durante los siguientes 10 giros. Una auténtica animalada de sectores y vueltas en color púrpura, sin que nadie estuviera ni remotamente cerca de responderle. Fue otra dimensión.

Por eso, merece la pena más hablar del resto de la parrilla. Alonso estaba en quinta posición, encabezando el pelotón de Grosjean (que pronto abandonaría por problemas en el sistema neumático), Di Resta (desincronizado en cuanto a paradas), Massa, Button y Räikkönen. El finés había comenzado desaparecido, con una parada temprana y luego aprovechando el SC para hacer su 2ª parada y poner medios, tratando de llegar al final. Ello le hizo renacer y ser un candidato a sumar buenos puntos al final del partido. Tras Vettel, eran Rosberg, Webber y Hamilton los que tenían mucho más crudo abrir la distancia que se necesitaba, y desde luego el Safety Car acabó con sus opciones de podio, salvo que hicieran una remontada memorable en los últimos giros, adelantando al grupo anteriormente mencionado.

Los 3 pararon entre las vueltas 40 y 43, mientras que Vettel, holgadamente por delante de Alonso, lo hizo poco después e incluso salió por delante del español (30 segundos en 14 vueltas). Webber aprovechó la ventaja de parar antes para superar a Rosberg, pero tenían una larga ristra de coches por superar para llegar al podio. Eso dejó a un soberbio Fernando en 2ª posición. El español, con un coche unas décimas inferior a priori al de Lotus o Mercedes, no fue ningún tapón cuando subió a la 3ª posición. De hecho, Webber fue incapaz de acercarse a él a menos de 1 segundo, y nunca dio la impresión de ser realmente más rápido que él. Realmente, no pudo hacer nada más. Nada más. Y tras él, Button se defendía de Räikkönen. El McLaren conservó muy mal las ruedas y la distancia con Fernando creció a pasos agigantados conforme avanzaba la carrera. Eso hizo que en la vuelta 55 Kimi le hiciese un fantástico exterior en la curva 14 para subir a posiciones de podio, esas que en McLaren todavía no han olido en 2013.

La carrera ganó en emoción en estas vueltas finales. Webber y los Mercedes se abrían paso por el pelotón. Gutiérrez, Hülkenberg y Pérez fueron víctimas sin que apenas pudieran plantas oposición. Rosberg no sólo adelantaba a los mismos pilotos, sino que a la vez tenía que defenderse de un desatado Hamilton. El inglés era el gran favorito para lucharle a Vettel la pole, pero falló el sábado y calificó en un pobre 5º. Eso le condicionó todo el fin de semana, y ahora se encontraba detrás de un Rosberg del que se sabe mejor. Pero eso hay que demostrarlo a diario.

Webber llegó a la cuarta posición tras pasar a los McLaren y a Massa, y parecía estabilizarse en la 4ª posición, pero un desafortunado problema en la transmisión le hizo primero ralentizar el ritmo al tener que cambiar a muy bajas vueltas, y luego, tras ser fácilmente adelantado por los Mercedes, retirarse en la última vuelta con una barbacoa en la parte trasera. Además, al subirse al coche de Alonso en la vuelta de honor para volver a boxes, se llevó una reprimenda por la peligrosidad que ello suponía, y al sumar ya 3 esta temporada penalizará con 10 puestos en la parrilla del próximo Gran Premio. Un triste final de carrera para un piloto que ha quedado retratado este fin de semana.

Y es que ha quedado retratado por un chaval de 26 años, que este fin de semana, con su mismo coche, ha estado a un nivel estelar. A bordo de un coche magnífico, pero haciendo una conducción rayana en la perfección, Sebastian Vettel ha dado una estocada definitiva al campeonato, en un fin de semana sencillamente maravilloso. El cuarto título mundial, si como todo parece es para él, le pondrá en la cúspide de la Fórmula 1.



 RESULTADOS DE LA CARRERA

S VETTEL (RED BULL) 1:59:13.132

2º F Alonso (Ferrari) +32.6

3º K Räikkönen (Lotus) +43.9
4º N Rosberg (Mercedes) +51.1

5º L Hamilton (Mercedes) +53.1
6º F Massa (Ferrari) +63.8
7º J Button (McLaren) +83.3
8º S Pérez (McLaren) +83.8
9º N Hülkenberg (Sauber) +84.2
10º A Sutil (Force India) +84.6
11º P Maldonado (Williams) +88.4
12º E Gutiérrez (Sauber) +97.8
13º V Bottas (Williams) +105.1
14º J Vergne (Toro Rosso) +113.5
15º M Webber (Red Bull) Cambio / 1 vuelta
16º G van der Garde (Caterham) 1 vuelta
17º M Chilton (Marussia) 1 vuelta
18º J Bianchi (Marussia) 1 vuelta
19º C Pic (Caterham) 1 vuelta
20º P di Resta (Force India) Accidente / 7 vueltas

R R Grosjean (Lotus) Sistema neumático / Vuelta38
R D Ricciardo (Toro Rosso) Accidente / Vuelta 24


Vuelta rápida: S Vettel. 1:48.574. Vuelta 46.


CAMPEONATO DE PILOTOS 
CAMPEONATO DE CONSTRUCTORES

domingo, 8 de septiembre de 2013

CARRERA: Gran Premio de Italia 2013


SEB, IMPARABLE



Las carreras pasan, el Gran Circo visita distintos escenarios, pero todo sigue igual. Da igual que la pista sea lenta, que rápida, que con muchas curvas o con pocas. Lo cierto es que Sebastian Vettel siempre está en punta, y eso sólo puede suponer que, a 7 citas del final, la lucha por el campeonato del mundo se está reduciendo cada vez más. La ventaja de Seb con respecto al segundo clasificado, don Fernando Alonso, es de 53 puntos. Más de 2 Grandes Premios. El resto ya se ha convertido en mera actuación secundaria.

Hasta aquí, los hechos. ¿Pero por qué? ¿Cómo es posible que Vettel gane con tanta facilidad en un escenario en el que a priori todo está en su contra? Tal vez eso habría que preguntárselo al equipo de diseño de Red Bull, liderado por el excelente Adrian Newey. Cuán diferente hubiera sido la historia de la Fórmula 1 si en esos años 2003-2004 hubiera decidido pasarse a la Copa América de vela, uno de sus grandes alicientes. Pero no hay que quitar un ápice de mérito a todo el equipo aerodinámico de Milton Keynes. Adrian es sólo la cara que todos vemos en el muro, pero detrás de él se cuecen todas las mejoras que el formidable RB9 implemente carrera tras carrera. El espectacular alerón delantero de Monza es sólo la última muestra.

Y a bordo de ese bólido azul marino va un piloto de 26 años que está en disposición de ganar su cuarto título mundial, si nada se tuerce sobremanera en las próximas carreras. Y, la verdad, resulta hasta cierto punto incomprensible por qué recibe abucheos en la mayoría de podios a los que sube. Detrás de los bastidores siempre se ha presentado como una persona graciosa y afable, si bien su actitud con Mark Webber en Malasia puede que hundiera su imagen de cara al público. Igualmente, silbar a Seb por ello sería realmente cínico por una afición que, en el caso particular de Monza, adora a Fernando Alonso, involucrado en polémicos casos como Singapur 2008 o Alemania 2010, por no hablar de las innumerables críticas y acusaciones a la propia Ferrari en 2005-06. Pero esto es aplicable a cualquier piloto grande, sea Vettel, Alonso, Hamilton y sus constantes críticas a la estrategia del equipo McLaren cuando conducía para ellos, Räikkönen con su particular visión de las reuniones técnicas y su relación con sus ingenieros, etcétera.

¿Le silban, acaso, por ser el protagonista de una película aburrida que llevamos viendo 4 años (de nuevo con cierto cinismo, pues Ferrari y Schumacher protagonizaron un lustro de gloria, tan merecida como previsible)? Sí, es cierto que las carreras han bajado de nivel en las últimas semanas y que ver a Seb siempre arriba puede aburrir al aficionado de a pie. Pero eso en el fondo no es culpa del alemán. Él hace lo que se le pide: ganar. Se le podrá acusar (con algo de desconocimiento por otra parte) de no saber vencer sin un coche superior, pero siempre que tiene el mejor coche gana, fiabilidad mediante, y eso es algo que por suerte o por desgracia ha tenido en estos años durante la mayor parte del tiempo.

Y desde luego eso de ganar desde la pole con el mejor coche se le da de fábula (¿y a quién no?). Hoy en Italia hemos tenido una nueva entrega. Con Seb en P1 y Webber a su lado, y Fernando 5º, la salida era pan comido. Vigilar el semáforo, controlar revoluciones y soltar el embrague en un punto aceptable. Fácil decirlo, y para Seb fácil hacerlo. Junto con Alonso, son los dos únicos pilotos que han salido de todas las primeras vueltas sin perder posición. Y en Monza no iba a ser menos. Vettel se dirigió a la primera frenada por delante de un fantástico Massa, que había superado a Webber en la arrancada, y al sorprendente Hülkenberg. No había necesidad de frenar en el último metro disponible, pero con Felipe recordando su maniobra en la salida de 2012, y por supuesto sabiendo lo bien que le vendría para su futuro inquietar lo máximo posible a Vettel, Seb se la jugó. Seleccionó un punto de frenada tal vez 5 metros más allá de lo recomendable... y enseguida lo lamentó. Con la larguísima zona a fondo entre las curvas 2 y 4, el alemán no sólo tenía que conseguir mantener el coche en el asfalto, sino encima tocar el vértice en la curva 1 para no perder aceleración. La única opción era una blocada salvaje y meter un inevitable plano. Dicho y hecho.



Tras 3 dentelladas a su Pirelli delantero derecho, Vettel pasó por el ápice de la primera curva como quien va en la vuelta de honor. Por detrás, el caos. Räikkönen se tocó con Pérez, obligando al mexicano a irse recto, y más adelante Di Resta, muy colado, chocó con Grosjean. El escocés se llevó la peor parte y rompió en el acto la suspensión delantera izquierda. Tercera vez consecutiva que el escocés no ve la bandera a cuadros, y además se ha llevado una reprimenda por las molestias. Las causadas a Grosjean, se entiende.

Fernando Alonso, que había pasado a Hülkenberg en la arrancada, dio el máximo para intentar adelantar a Webber, y encontró el premio en la segunda chicane. La maniobra fue al límite, pero Mark no quiso jugar sucio. Nadie le habría reprochado nada si hubiera disimulado que entraba colado y obligaba al español a saltarse la chicane, pero le dio el espacio suficiente a Fer por el exterior. P3. Más adelante, Massa era una presa muy fácil, y en la vuelta 8 pasó muy fácilmente al brasileño. Si Fernando quería rubricar su Gran Premio con un adelantamiento a Vettel por la victoria, este era el momento.

Pero el resto de circunstancias no acompañaron al español. Ni siquiera las vibraciones que Seb tenía en su coche podían impedir que se escapase a 3-4 décimas por vuelta. Poco antes de la vuelta 20, la diferencia ya estaba en unos confortables 6 segundos. Y sólo al final del stint el Ferrari pudo recortar unas décimas a Seb, bajando hasta menos de 5.0. Red Bull eligió este instante para hacer parar sus dos coches. Con una ventaja suficiente de Seb con Mark, la estrategia salió a la perfección, con dos pit stops en unos 2.5 segundos. Eso dejaba a Ferrari contra las cuerdas: Alonso no podría seguir limando tiempo, y Massa veía muy reducidas sus opciones de podio.

Ferrari trató de evitar lo inevitable parando en el giro siguiente a Felipe, pero Mark ganó la posición. Con Fernando, trataron de aprovechar unos neumáticos medios todavía con bastante buen aspecto para, si era posible, tratar de atacar al final. Eso le hizo dar 3 vueltas extra que Webber aprovechó para recortar las diferencias a apenas un segundo. Desde luego, la estrategia parecía bastante marginal y les convirtió en muy vulnerables frente a Webber.

Sin embargo, Mark estuvo todo el stint final detrás de Fernando, incapaz de acercarse a menos de 3 décimas, con un DRS y una séptima no del todo eficaces. De todas formas nunca dio la sensación de que el adelantamiento fuera inminente, pero en Lesmo y en la Parabolica, es decir, antes de las zonas de DRS, perdía un tiempo precioso. Alonso apenas tuvo que frenar por el centro de la pista en un par de ocasiones. Por arriba, Vettel había extendido su liderato a 10 segundos, y por detrás, Hülkenberg mantenía una soberbia 5ª plaza y Hamilton y Räikkönen tenían un duro día en la oficina. El inglés perdió la comunicación por radio y tuvo que parar con un pinchazo lento muy pronto, condenándole a hacer 2 paradas. Kimi, por su parte, entró en la primera vuelta a subsanar un alerón roto en el toque con Pérez, y le tocó remontar desde atrás.

A diferencia de Bélgica hace 2 semanas, en esta ocasión la lucha por el podio tuvo un poco más de emoción, y por detrás hubo algunas buenas luchas, pero en definitiva la carrera volvió a ser predecible. La fiabilidad no fue un problema grave, pero ambos Red Bull tuvieron que conservar la caja de cambios en la 2ª mitad de carrera. Ni siquiera el cielo, que antes de la carrera descargó unas cuantas gotas y obligó a los pilotos a probar los intermedios en la vuelta de preparrilla, quiso intervenir. El emocionante rush final de Hamilton y Räikkönen con los McLaren fue la última dosis de espectáculo de un GP anodino.

Una hora y dieciocho minutos después de meter el blocaje de su vida en la curva 1, Sebastian Vettel se dirigió a la recta de meta, deceleró y saludó. Sexta victoria del alemán. Iguala a Fernando en número de victorias. 32, con apenas 26 años. Y todo apunta a que la cuenta seguirá creciendo en las próximas carreras. Si no ha empezado, es hora de que Vettel vaya haciendo sitio para un nuevo trofeo de pilotos, porque desde luego las piezas cada vez encajan mejor.



 RESULTADOS DE LA CARRERA

S VETTEL (RED BULL) 1:18:33.352

2º F Alonso (Ferrari) +5.4

3º M Webber (Red Bull) +6.3
4º F Massa (Ferrari) +9.3

5º N Hülkenberg (Sauber) +10.3
6º N Rosberg (Mercedes) +10.9
7º D Ricciardo (Toro Rosso) +32.3
8º R Grosjean (Lotus) +33.1
9º L Hamilton (Mercedes) +33.5
10º J Button (McLaren) +38.3 
11º K Räikkönen (Lotus) +39.6
12º S Pérez (McLaren) +39.7
13º E Gutiérrez (Sauber) +40.8
14º P Maldonado (Williams) +49.0
15º V Bottas (Williams) +56.8
16º A Sutil (Force India) Frenos / 1 vuelta
17º C Pic (Caterham) 1 vuelta
18º G van der Garde (Caterham) 1 vuelta
19º J Bianchi (Marussia) 1 vuelta
20º M Chilton (Marussia) 1 vuelta

R J Vergne (Toro Rosso) Transmisión / Vuelta 15
R P di Resta (Force India) Accidente / Vuelta 1


Vuelta rápida: L Hamilton. 1:25.849. Vuelta 51.


CAMPEONATO DE PILOTOS 
CAMPEONATO DE CONSTRUCTORES

lunes, 1 de julio de 2013

CARRERA: Gran Premio de Gran Bretaña 2013


BENDITO CAOS PARA ROSBERG


Adelantamientos, salidas de pista, cajas de cambio errantes, Safety Cars y sobre todo pinchazos. Un cóctel explosivo que nadie querría tomar, pero era la única opción en la carta de Silverstone. Allí estaba la victoria para quien lo quisiese. Y tres pilotos se atrevieron a probar. Cuán distinta fue la suerte para todos ellos, en un circuito que no se precia de ser una caja de sorpresas.

Lewis Hamilton se encontraba en un excelente estado anímico tras una soberbia pole. Nadie tosió al inglés el sábado, y sabía que su coche no sería nada malo en carrera. Nico Rosberg le escoltaba en primera línea,. sin respuesta al excelente trabajo de su compañero en Mercedes. Y Sebastian Vettel, todo sonrisas tras superar a su compañero en el circuito en el que poca gente apostaría por él, dispuesto a adelantar a los W04 para alzarse con la 4ª victoria de la temporada. Tres eran tres, dispuestos a pelear por subir a lo más alto del podio.

La salida fue como debía ser para Lewis. Encontró tracción de la buena desde la zona limpia y se escapó por el primer sector. Nico patinó en su puesto par, y fue sobrepasado por Seb. Más atrás, comenzaba el desastre. Webber parecía llevar un triciclo en los primeros metros y Massa el Halcón Milenario, Grosjean se tocaba con Mark y Alonso evitaba de milagro el impacto. Los McLaren subieron posiciones y Di Resta, desde el fondo de la parrilla tras su sanción, recuperaba poco a poco.

Pronto los tres primeros pusieron pies en polvorosa. Adrian Sutil estaba bastante contento con la 4ª posición y no opuso ninguna resistencia. Hamilton comenzó a colocar morados y estableció una pequeña ventaja de 2 segundos con Vettel. El tricampeón no tenía ninguna prisa y demostró que, si quería, también podía marcar una vuelta rápida. Nico, bastante superado por Lewis desde ayer, se lo veía a una distancia prudencial.

Hamilton se disponía a marcar un buen primer sector en la vuelta 8, tras una buena salida de The Loop. Pero en Wellington una horrible sensación se transmitió por su volante. Una corrección, otra, otra más y un sonoro contravolante: el neumático trasero izquierdo había explotado sin motivo aparente. Consiguió controlar el susto, cómo no, pero le quedaba una larga e insoportable vuelta a 3 ruedas hasta llegar a boxes. Igual han aprendido cosas de su test con Pirelli, pero cortar el cable correcto para evitar la detonación de sus gomas no.

Parecía que la diosa fortuna sonreía a Vettel como en Singapur 2012, heredando una victoria que Hamilton se estaba cocinando. Con Rosberg ciertamente lejos, Alonso perdido en el tráfico y con un flojo ritmo y Hamilton en el puesto 22, la carrera se le ponía donde quería...

... ¿o no? Las alarmas saltaron a lo largo y ancho de Silverstone cuando Felipe Massa, que estaba haciendo unas primeras vueltas descomunales, pinchaba la misma rueda apenas 200 metros antes del anterior incidente de Lewis, trompeando sin remisión. Y el pánico cundió cuando Vergne explotó otra vez la trasera izquierda, esta vez por la recta del Hangar. Charlie Whiting decidió sacar el Safety Car.

Vettel y Rosberg acababan de cambiar a neumáticos duros, y mientras sorteaban los restos de goma los mensajes comenzaban a llegar a la radio: "evita los pianos, especialmente a la salida en curvas rápidas y en la curva 4. Es probable que te subamos las presiones en el próximo juego". Cuando el Safety Car se marchó, pronto el dúo de arriba se marchó. La lucha por el tercer puesto se quedó entre Sutil y Alonso, que con los pinchazos y algunos adelantamientos había subido unas cuantas posiciones.

El largo Safety Car abrió las opciones para muchos pilotos de ir a dos paradas. Red Bull y Mercedes, ajenos a los problemas con las Pirelli en cuanto a degradación (parece que Barcelona fue hace 100 años), buscaron claramente esa estrategia con Vettel y Rosberg. El duro se adaptó mejor al Mercedes, que poco a poco comenzó a recortar la diferencia con el RB9. En la vuelta 41, la diferencia estaba en 2.2, con Seb volviendo a apretar. Pero en los últimos metros de la 42, cuando se disponía a reducir marchas para Vale, el cambio dijo basta. En una imagen para nada nueva en el piloto alemán (ya van no menos de 8 problemas mecánicos en carrera en el período 2010-2013), aparcó el coche unos metros antes de meta y se bajó. Saltaba la banca en Silverstone. Safety Car.

A falta de 10 vueltas para el término de la carrera, casi todos decidieron hacer una última parada en boxes. La seguridad de los neumáticos, menor cuanto más usadas estaban las gomas, obligaba a muchos pilotos a hacer una parada que en otras condiciones no harían. Las ruedas de Rosberg llevaban 8 vueltas; las de Massa, 6, y sin embargo pararon. Räikkönen y Sutil no contaron con esta ronda de pit stops y se mantuvieron en pista, como creían que harían casi todos.

Resultó ser un error fatal. Rosberg lideraba y la victoria parecía hecha. Räikkönen y Sutil ocupaban las otras dos posiciones de podio, pero Webber y Alonso venían desde atrás con gomas nuevas, y Hamilton apenas las acababa de estrenar. Fueron 7 vueltas de locura. Webber, desde la 4ª posición, no tardó en quitarse a Sutil y fue a la caza de Kimi. Alonso, desde la 8ª, tenía una contrarreloj a toda velocidad. Para empezar, se merendó a Button en Copse, y cuando se disponía a adelantar a Pérez, explotó la rueda trasera izquierda (¡de nuevo!) del MP4-28 de Checo. Fernando, a su rebufo, se libró de milagro de llevarse el trozo de goma. Ricciardo no duró mucho más y se puso enseguida 5º, a 4 vueltas del final. Hamilton, que parecía que iba a ser otra víctima del Safety Car, se puso a la estela de Fernando y comenzó a sobrepasar rivales al mismo ritmo que el bicampeón.

Webber, por su parte, adelantaba sin miramientos a un vendido Räikkönen. Con Nico controlando la carrera en cabeza con Pirelli frescos y apenas 20 kilómetros para acabar, parecía imposible que pudiera atacar. Pero Webber sabe componer un giro a Silverstone y demostró por qué es de los mejores pilotos en tramos, como dirían los anglosajones, "breathtaking", como Copse, Maggots, Becketts o la nueva zona de Abbey. La persecución comenzó.

Fernando seguía adelantando a los pilotos con las ruedas más gastadas. Sutil no supuso mucha oposición en la P4 y Räikkönen apenas le duró vuelta y media más. De manera inverosímil, el asturiano se subía al cajón. Hamilton se quitaba al finés a 2 vueltas del final, y alentado por la fenomenal hinchada británica olió una posibilidad de podio. Alonso había aflojado, y con Webber haciendo escandalosas vueltas rápidas el último giro prometía ser de infarto.

Webber le metió 4 décimas en el primer sector, y Lewis se ponía en zona de DRS. Pero Rosberg y Alonso supieron mantener las cosas bajo control en el segundo sector y se dirigieron hacia la meta. Nico cruzó la meta con Mark a 0.7 segundos. ¿Victoria de chiripa para Rosberg? Puede que no fuera el piloto más rápido de hoy, pero el instinto de supervivencia es otra virtud a desarrollar. Y sus compañeros en el podio, Webber y Alonso, son tal vez los dos pilotos más perseverantes de la parrilla.

Con Seb en la estacada y Alonso tercero, con los Mercedes lanzados, la lucha por el Mundial se anima. Queda mucho...



 RESULTADOS DE LA CARRERA

N ROSBERG (MERCEDES) 1:32:59.456

2º M Webber (Red Bull) +0.7

3º F Alonso (Ferrari) +7.1
4º L Hamilton (Mercedes) +7.7

5º K Räikkönen (Lotus) +11.2
6º F Massa (Ferrari) +14.5
7º A Sutil (Force India) +16.3

8º D Ricciardo (Toro Rosso) +16.5
9º P di Resta (Force India) +17.9
10º N Hülkenberg (Sauber) +19.7

11º P Maldonado (Williams) +21.1

12º V Bottas (Williams) +25.0
13º J Button (McLaren) +25.9
14º E Gutiérrez (Sauber) +26.2
15º C Pic (Caterham) +31.6
16º J Bianchi (Marussia) +36.0
17º M Chilton (Marussia) +67.6
18º G van der Garde (Caterham) +67.7
19º R Grosjean (Lotus) Alerón delantero / 1 vuelta
20º S Pérez (McLaren) Rueda / 6 vueltas

R S Vettel (Red Bull) Caja de cambios / Vuelta 42
R J Vergne (Toro Rosso) Rueda / Vuelta36


Vuelta rápida: M Webber. 1:33.401. Vuelta 52.


CAMPEONATO DE PILOTOS 
CAMPEONATO DE CONSTRUCTORES